Exaspera

Este solo pre­ten­de refle­jar un esta­do intros­pec­ti­vo y, al mis­mo tiem­po, de extre­ma sen­si­bi­li­dad con lo exte­rior.

Su pun­to de par­ti­da es la espa­cia­li­dad: lo que está vacío y lo que se pue­de lle­nar, tan­to en nues­tras men­tes como en el afue­ra, tan­to de mane­ra obje­ti­va como sub­je­ti­va. Es el resul­ta­do de las accio­nes e inac­cio­nes de nues­tros sen­ti­dos, así como tam­bién la inmen­si­dad que nos rodea, fas­ci­na e inti­mi­da.

Se vive de for­ma angus­tio­sa el paso por el inte­rior de uno/a mismo/a. Se bus­ca lo habi­ta­ble entre pai­sa­jes difu­sos.

El espa­cio está lleno a nues­tra per­cep­ción, así mis­mo está vacío; se apo­de­ra de él la inten­ción y así sur­gen soni­dos acús­ti­cos y eléc­tri­cos, pro­fun­dos y estri­den­tes que con­vi­ven al paso del tiem­po. El afue­ra y el aden­tro se trans­for­man en una mis­ma cosa, así como lo plu­ral y sin­gu­lar de nues­tras sen­sa­cio­nes.

Aire rojo y espe­so

Sols­ti­cio exa­ge­ra­do

Frá­gil

La Tie­rra gra­vi­ta exas­pe­ra­da

El sol me nece­si­ta —dice

Y ahí vamos a su encuen­tro

Y esta atmós­fe­ra comien­za a arder

Y arden rojos

Arde­mos rojos

Y arden rojos

Arde­mos rojos

Set y texos: Amanda Irarrázabal.
Grabación de audio: Emilio Hinojosa Carrión.
Grabación y edición de video: Carlos Fernández.
Grabado en los estudios de SOMUS, en la Ciudad de México.